SINOPSIS
La autora, cámara en mano,
visita a los supervivientes de los Kanoê,
cuatro personas, y de los Akuntsu, seis,
en Rondonia, Brasil.
Comentario de la
autora
El documental muestra lo que sucedió
ante mi cámara durante una visita
a una pequeña comunidad indígena
del Brasil.
Tuve la oportunidad de acompañar
al indigenista Marcelo dos Santos en un
viaje al campamento Omerê de la FUNAI
(Fundación Nacional del Indio) en
Rondonia, Brasil. En el valle del Corumbiara
viven los supervivientes de los Kanoê
y los Akuntsu, en total diez personas. Es
un caso especial, y al mismo tiempo, desgraciadamente,
no tan especial. Marcelo descubrió
la existencia de estas personas cuando la
tierra donde viven había sido ya
vendida y forzó el contacto con ellas
para evitar que las obligaran a huir o que
las mataran. Era el año 1995. Se
hizo lo posible para que el hecho trascendiera
a la prensa brasileña e internacional.
La constitución brasileña
dice que todo indio tiene derecho a tierra
y eso es un inconveniente para los que buscan
hacer negocio con los tesoros de la selva
virgen. Además, las comunidades indígenas
aisladas del Brasil suponen todo un reto
para la política indigenista del
país, puesto que el contacto con
ellas entraña muchas paradojas y
posicionamientos ideológicos.
Por lo tanto, mi visita tiene lugar cinco
años después del primer contacto
de Marcelo con estas personas, cuando su
derecho a tierra aún está
por resolver.
El momento del contacto siempre me ha fascinado,
porque en un principio ambas partes quedamos
maravilladas por el encuentro y porque marca
el comienzo de una relación compleja,
llena de contradicciones y prejuicios, donde
el más fuerte puede aniquilar al
más débil, o no. Este documental
es producto de esa fascinación y
se convierte en una especie de triángulo
antropológico donde la cámara
rebota entre los Kanoê, los Akuntsu,
los empleados del gobierno brasileño
y yo, la india europea.
Marisol Soto Romero
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