Balance
de la experiencia
En el 2007, Finmatun
propuso a Banda Visual
una colaboración muy especial: realizar
el taller EMOCIONES X MINUTO en la prisión
de jóvenes de Trinitat, en Barcelona,
enmarcado en su programa de educación
audiovisual para el centro. Aceptamos el
reto porque creíamos, y así
se pudo demostrar después, que este
taller podía ser una herramienta
idónea para que jóvenes, que
cumplen condena, pudieran expresar en primera
persona sus emociones a través de
la cámara.
El curso se realizó durante un período
de 3 meses. Los tutores Cèsar
Sempere y Sandra Takagi
fueron los encargados de dirigir dos talleres
con dos grupos diferentes, en clases de
una hora y media, dos veces por semana.
En cada grupo, 8 jóvenes trabajaron
con las cámaras, dibujaron story-boards,
vieron y analizaron vídeos, anúncios,
rieron y también discutieron. Finalmente,
de sus cabezas, y sobre todo de sus corazones,
surgieron dieciséis historias, dieciséis
vídeo-minutos que no dejan
indiferente a nadie.
El curso supuso un reto, tanto para los
tutores como para los participantes, ya
que la prisión obliga a poner a prueba,
aún más, la imaginación.
Había, como es lógico, limitaciones
especiales -sólo se podía
grabar en el aula audiovisual, en el teatro
y en el patio- y también de tiempo,
los horarios eran estrictos y a veces algunos
alumnos se perdían la clase por castigos,
permisos, juicios, etc. Todo y así,
el resultado fue más que satisfactorio.
La motivación era muy alta y la
mayoría tenía muy claro de
qué quería hablar y cómo
hacerlo: algunos mediante el rap, otros
con una historia ficcionada o con fotografías
y recuerdos de la familia, pero totos ellos
hablando de temas tan reales como la soledad,
el arrepentimiento, la rabia o la esperanza.
Muestra de la producción
Video-Minuto producido por Rodrigo:
Analisis de publicidad. Obra colectiva de los participantes. Parodia de la promoción de un refresco:
Proyección
externa
Los vídeo-minutos producidos se proyectaron en la actividad
Cinema a la Fresca que
organiza habitualmente el Ateneo
Popular de Nou Barris en la plaza
Ángel Pestaña de Barcelona.
Estos vídeos abrieron un canal de
comunicación entre los jóvenes
y el barrio, supusieron una acción
mediática, un mensaje creado por
ellos mismos que conmovió a muchos
de los asistentes que pasan todos los días
por delante de la prisión y nunca
saben de las vidas de los que están
al otro lado del muro.
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